Cómo mejorar los trabajos de clase

 

Aunque a veces no lo parezca, la primera página del trabajo que vas a entregar en clase va a marcar al receptor –el profe- una línea positiva o negativa. Crear una buena portada para tu trabajo cuesta muy poco y ayudará a reforzar su valor. Os pasamos unas pautas de cómo empezar.

Resumen del trabajo en unas pocas palabras

La portada debe resumir el trabajo completo en unas pocas palabras. Que nos transmita, qué contenido nos vamos a encontrar en el documento.

Para ello, debemos hacer un trabajo de síntesis, coherente con lo escrito en el documento. No olvidemos que, para ello, el trabajo tiene que estar bien escrito. Busquemos y anotemos no más de 3 ó 5 palabras. Estas nos servirán como punto de partida para realizar la portada. Nosotros ya tenemos listo nuestro cuaderno Escolofi para ir anotando todo!

Imágenes, ilustraciones u otros recursos como apoyo

Pensemos alguna imagen que esté relacionada con las palabras que hemos anotado. Puede ser un boceto tuyo, alguna imagen descargada de internet (hay bancos de imágenes que son gratuitos), o fotografías especializadas

Innovar, pensemos diferente

Vamos a desmarcarnos del tradicional título y listo. Aquí es donde podemos dar rienda suelta a nuestra creatividad para poder llamar la atención de nuestro profesor.

Con lo que hemos recopilado podemos hacer montajes de fotografías, collages, juegos de palabras, frases, por ejemplo las nubes de etiquetas, que son muy atractivas visualmente.

Es un esfuerzo muy pequeño que no nos llevará mucho tiempo y nos dará un valor añadido y diferente a nuestro trabajo. 

Fuente: Educación 3.0

En el aula, crear vínculos afectivos es efectivo

Escolofi como crear vínculos afectivos

 

 

 

 

El afecto es la base de la salud emocional e intelectual de todo ser humano.

Cuando consigues que tu alumno se sienta querido y comprendido, ya has puesto los mejores cimientos para empezar el proceso de enseñanza

Es importante tener en cuenta los beneficios que aporta para el alumno tener un buen vínculo, tanto en el que se refiere a maestro-alumno, como el de alumno-alumno.

Después de lo que oímos en las noticas sobre lo que pasa en los colegios, peleas, bulling, etc… debemos tener siempre presente, lo que nos dice Haydée Mesa, licenciada en Arte Dramático y especialista en Técnicas Gestálticas, para el sitio Educación 3.0:

Los beneficios de un vínculo afectivo y sano:

  • Mejoran la comunicación con el educador y entre el propio alumnado.
  • Aportan confianza, seguridad y fortaleza a niños y niñas.
  • Fortalecen la autoestima, tanto del educador como del niño. Crean bases seguras para futuros vínculos.
  • Ayudan al desarrollo integral del niño: afectivo, social y cognitivo.

Para conseguir una buena relación maestro-alumno, esta debe ser horizontal y no jerárquica. El maestro debe escuchar los argumentos y sentimientos del niño

La autoridad sin afecto no funciona. La influencia sobre el niño debe estar basada en el afecto y no en el miedo. Es necesario que se sienta amado y aceptado, solo así integrará las reglas de conducta, valores y contenidos de manera profunda.

El maestro es modelos de relaciones sociales, y no sólo transmisor de conocimientos.

Lo mismo pasa en la relación alumno-alumno: el maestro debe fomentar el desarrollo de la intimidad a través de la expresión de pensamientos y sentimientos en el grupo.

Es importante cuidar valores como la confianza, el respeto y la tolerancia. 

Fuente: Educación 3.0